Política de corrección
Algunas de estas herramientas están equivocadas. Es una constatación sobre la aritmética a esta escala, no modestia; y por eso hay una política.
Tres formas en que una herramienta puede estar mal
La fórmula puede estar mal, y entonces todos los resultados lo están. Los datos de referencia pueden estar desfasados, y entonces el resultado era correcto el año pasado. O la redacción puede inducir a error: la aritmética es correcta pero la etiqueta dice algo que el número no significa. Son tres reparaciones distintas con tres plazos distintos, y por eso un aviso que precise cuál se corrige antes.
Qué incluir en un aviso
Cuatro cosas hacen que un aviso sea reproducible, y un aviso reproducible se corrige: qué herramienta, los valores exactos que introdujiste, el resultado que obtuviste y el resultado que esperabas con la fuente que lo respalda. Lo último es lo que más importa: discrepar sobre un número suele ser discrepar sobre qué referencia manda.
Qué hacemos con ello
Una fórmula incorrecta se corrige y se despliega. Un dato de referencia caducado se vuelve a leer en su fuente publicada y su fecha de verificación avanza; nunca avanza sin releerlo, que sería la misma mentira con una tipografía más nueva. Una redacción engañosa se corrige en los seis idiomas a la vez, porque una etiqueta equivocada en francés lo está en los otros cinco.