Metodología de los cálculos
Un resultado que no puedes comprobar es un resultado que hay que creer a ciegas. Esta página dice de dónde sale cada número, para que no tengas que hacerlo.
Los cálculos se ejecutan en tu navegador
En las calculadoras, los conversores y las herramientas de texto y archivos —la inmensa mayoría del catálogo— ningún servidor hace la aritmética ni ninguna base de datos guarda lo que introduces. Esto tiene una consecuencia que conviene decir: las mismas entradas dan siempre el mismo resultado, y el código que lo produce está en tu máquina, así que nada de la respuesta depende de que un servicio esté disponible, de tu cuenta ni del día.
Tres cosas de este sitio sí hablan con un servidor, y sería deshonesto omitirlas. Unas pocas herramientas no tienen alternativa: una consulta DNS interroga a un resolvedor y un número temporal recibe un SMS real; ambas están señaladas en su propia página. El diccionario se sirve desde nuestra base de datos en lugar de enviarse a tu navegador. Y contamos páginas vistas y búsquedas con código propio, descrito por completo en la página de cookies. Todo lo demás —cada calculadora, cada conversor, cada herramienta de archivos o imagen— nunca envía a ninguna parte lo que has escrito.
De dónde salen los datos de referencia
La mayoría de las herramientas son aritmética pura y no usan ningún dato. Las que sí lo hacen se apoyan en referencias publicadas, citadas en la propia página de la herramienta:
- Percentiles de crecimiento y salud: las tablas de referencia de la OMS y los CDC, usadas tal como se publicaron (los parámetros LMS, no una curva redibujada a ojo).
- Comisiones de marketplaces y pagos: la tarifa publicada por cada plataforma, por país, cada una con la fecha en que se contrastó con la fuente.
- Fechas astronómicas —estaciones, fases lunares, salida del sol, límites del zodiaco— mediante los algoritmos astronómicos estándar, incluida la corrección ΔT que separa el tiempo civil del cielo.
- Fiscalidad, IVA y salarios: las escalas nacionales oficiales, con el ejercicio indicado en la página. Un cálculo fiscal sin año no es un cálculo.
- Conversiones de unidades: las definiciones del SI y los factores de conversión acordados internacionalmente, sin pasos intermedios redondeados.
Redondeo, y por qué ocurre al final
Los cálculos se hacen con precisión completa y solo se redondean al mostrarlos. Una cifra presentada con dos decimales no se redondeó antes de alimentar el paso siguiente: esa es la diferencia entre un cuadro de amortización que cuadra al céntimo y otro que se desvía unos euros en veinte años.
Los datos envejecen, y la página dice cuándo se verificaron
Una tarifa o una escala fiscal es cierta en una fecha y puede dejar de serlo en silencio después. Las herramientas basadas en esos datos llevan la fecha de su última comprobación con la fuente. Si lees mucho después de esa fecha, toma el resultado como una estimación y compruébalo con la tarifa oficial.
Qué no son estas herramientas
No son asesoramiento médico, jurídico, fiscal ni financiero. Una calculadora de salud da una indicación frente a una referencia poblacional; no conoce tu historial y no puede diagnosticar. Una calculadora fiscal estima para un año y una jurisdicción concretos; no conoce tu situación. Cuando una decisión importa, la cifra de aquí es un punto de partida para hablar con alguien cualificado, no un sustituto.