La manutención es un coste compartido, no una parte de un sueldo
Publicado el 8/4/2026 · 13 min de lectura · Calculadoras financieras
Camille Laurent — Redactora de Finanzas en OneKitly
Fiscalidad · Finanzas personales
Verificado con 7 fuentes
El modelo estadounidense de participación en los ingresos no pregunta qué debe pagar un progenitor. Pregunta qué habrían gastado los dos juntos en los hijos, reparte esa cifra según los ingresos y la ajusta según el tiempo de convivencia. España parte de otro sitio: no hay fórmula legal. El artículo 146 del Código Civil dice que la cuantía de los alimentos será proporcionada al caudal o medios de quien los da y a las necesidades de quien los recibe, y el artículo 93 encarga al juez determinar la contribución de cada progenitor y adecuarla en cada momento a las circunstancias. Para orientar esa proporción, el Consejo General del Poder Judicial publicó unas tablas orientadoras que parten de una pensión base construida sobre los ingresos de ambos progenitores y el número de hijos, y la corrigen con un índice por comunidad autónoma y otro por tamaño del municipio de residencia. Conviene decirlo con claridad: en la fecha de redacción, el apartado del CGPJ que alojaba esas tablas indica que se encuentra en proceso de revisión y actualización y no ofrece información disponible. De modo que el número no sale de una tabla: sale de acreditar dos cosas, lo que cuesta el hijo y lo que cada progenitor puede, y de que un juez las ponga en proporción.
En España no hay fórmula: el artículo 146 del Código Civil manda proporcionar los alimentos al caudal de quien los da y a la necesidad de quien los recibe, y las tablas orientadoras del CGPJ están hoy en revisión. Así se construye el número sin tabla.
La pregunta a la que responde la fórmula
Casi toda discusión sobre manutención es en realidad una discusión sobre qué se está midiendo. El modelo de participación en los ingresos mide el coste de los hijos y luego lo reparte; un modelo de porcentaje sobre el pagador mide su capacidad y le quita una tajada; la tabla alemana mide la necesidad del hijo y deja que el ingreso solo elija una fila. Son tres preguntas distintas, y dan cifras distintas para la misma familia: por eso un importe generoso en uno parece irrisorio en otro. Antes de discutir la cifra, averigua qué pregunta hace tu sistema, porque los argumentos que mueven la respuesta no son los mismos.
La respuesta por participación en los ingresos tiene una propiedad que conviene entender incluso donde no se aplica: no es lineal en la renta. En el baremo de Michigan la obligación conjunta para dos hijos vale el 38,10 % de la renta combinada en el primer escalón y el 22,69 % en el último, con un tipo marginal que cae del 37,92 % al 16,16 % a medida que sube la renta. Una familia con el doble de ingresos no gasta el doble en los hijos, y el baremo se construyó sobre encuestas de gasto que lo dicen. Es la misma idea que hay detrás de las economías de escala por número de hijos: el segundo cuesta menos que el primero.
Las pernoctas son dinero, y el exponente dice cuánto
El ajuste por tiempo de convivencia de Michigan no es un crédito lineal. Pondera la obligación base de cada progenitor por las pernoctas del otro elevadas a 2,5, lo que hace muy pequeño el crédito de las primeras noches extra y muy grande el de las situaciones cercanas a la igualdad. En España el efecto existe pero no está tarifado: la custodia compartida no elimina la pensión por sí sola, porque si las rentas de ambos son muy distintas la proporcionalidad del artículo 146 sigue exigiendo una compensación. Lo que cambia con el reparto de tiempo es qué gastos paga cada uno directamente y cuáles se comparten, y ese reparto conviene escribirlo en el convenio con nombres y porcentajes, no dejarlo en «los gastos ordinarios».
La lección práctica sobrevive a la aritmética. En cualquier sistema, cambiar el régimen de convivencia es cambiar el dinero, y las dos negociaciones son la misma. Pactar un calendario sin ponerle precio es acabar con una resolución que ya no corresponde a la vida que se lleva. Si tu sistema tarifica el tiempo por escalones en vez de por una curva, localiza dónde está el escalón; si lo tarifica por una curva, pregunta a la calculadora cuánto vale una noche más cada quince días antes de cederla o exigirla.
Los complementos son donde ocurren de verdad las discusiones
La base cubre los costes ordinarios de un hijo: comida, vivienda, ropa, transporte cotidiano. No cubre la guardería, la prima del seguro médico ni los gastos médicos extraordinarios, y en el modelo de participación en los ingresos cada uno de ellos se añade aparte y se reparte por cuota de renta, no a medias. En España la lógica equivalente es la de los gastos extraordinarios: la pensión cubre lo ordinario, y lo puntual e importante — colegio privado, ortodoncia, campamento, carné de conducir — se comparte al lado, según una clave que el convenio o la sentencia debe nombrar. Un convenio que dice «los gastos extraordinarios se compartirán» sin decir en qué proporción ni quién decide incurrir en ellos fabrica el siguiente pleito.
Aquí se esconde un segundo punto estructural. Las prestaciones por hijo, donde existen, no son un extra que se suma: se imputan a la necesidad del hijo antes de que nadie pague nada. El derecho alemán es el ejemplo más claro — el § 1612b del BGB dispone que la prestación correspondiente al hijo reduce su necesidad en dinero, por mitad cuando un progenitor cumple su deber cuidándolo y por entero en los demás casos. Con 259 € de prestación, la necesidad tabular de 670 y 784 € del ejemplo se convierte en un importe a pagar de 540,50 y 654,50 €. Comparar cifras de dos países sin comprobar si las prestaciones familiares ya se han descontado es comparar dos magnitudes distintas.
El suelo, y qué pasa por debajo
Todo sistema tiene una regla para los progenitores que no pueden pagar. La de Michigan es explícita: quien gana como mucho 1 255,00 dólares al mes debe el 10 % de su renta y nada más, y entre ese umbral y el punto en que la fórmula ordinaria daría menos hay una ecuación de transición que sube la obligación entre 50 y 70 céntimos por cada dólar adicional según el número de hijos. En España el equivalente es el mínimo vital que la jurisprudencia reconoce al alimentante y la propia proporcionalidad del artículo 146: la pensión no puede dejar al obligado sin lo indispensable, y por eso existen resoluciones que fijan cuantías simbólicas cuando la capacidad es nula pero se quiere mantener vivo el vínculo obligacional.
Por debajo del suelo, la observación honesta es que ninguna fórmula fabrica dinero que no existe, y que una obligación nominal impagable hace más daño que una realista. Acumula atrasos, dispara la ejecución y puede acabar en embargos que comprometen la propia capacidad de pagar. Si tu expediente está cerca del suelo, el trabajo útil es documentar con precisión el ingreso y los gastos incompresibles, no discutir el baremo, porque no es en el baremo donde se tomará la decisión.
Cómo preparar un expediente para que la cifra se sostenga
Sea cual sea el sistema, cuatro documentos hacen casi todo el trabajo. Un histórico de doce meses de los ingresos de cada progenitor, variables incluidos, porque una fórmula alimentada con un buen mes produce una resolución que sobrevive a doce malos. Un calendario de pernoctas tal como se viven, no como se decretan, porque es lo que mide el ajuste. Una lista detallada de los costes reales del hijo — guardería, seguro, sanidad, colegio, actividades — con facturas, porque es lo que convierte un complemento en una línea con cifra. Y el detalle de todas las prestaciones familiares cobradas, ya que los sistemas que las imputan lo harán las menciones o no.
Después haz el cálculo dos veces: una con los hechos de hoy y otra con los que esperas dentro de dos años. Las resoluciones son revisables en todas partes, pero revisar cuesta tiempo y dinero, y la versión que sobrevive suele ser la que anticipó el cambio evidente — un hijo que empieza el colegio y deja la guardería, un progenitor que vuelve a jornada completa, un tramo de edad que sube. Escribir de antemano la cláusula de revisión en el convenio sale más barato que pleitear después, y es lo más útil que la calculadora puede ayudarte a redactar.
| Sistema | Qué toma la fórmula como entrada | Quién la publica y con qué frecuencia se mueve |
|---|---|---|
| Estados Unidos — participación en los ingresos (unos 41 estados, aquí Michigan) | Los ingresos de ambos progenitores, sumados; el número de hijos; las pernoctas con cada uno; guardería, seguro médico y gastos médicos extraordinarios, repartidos por cuota de ingresos | Cada estado, en su propio manual de fórmula, con un suplemento de tablas revisado en su propio ciclo. Las tablas de Michigan se reindexan con un índice de precios y un umbral de pobreza |
| Francia — table de référence | Solo los ingresos del progenitor pagador, menos un mínimo vital; luego un porcentaje por hijo que baja al aumentar el número de hijos y vuelve a bajar con la amplitud del régimen de visitas (reducido, clásico, alterno) | El Ministerio de Justicia, en el simulador oficial justice.fr. Es expresamente indicativa y no vincula a nadie; el mínimo vital sigue un suelo de prestación social y se revaloriza |
| Alemania — Düsseldorfer Tabelle | El tramo de edad del hijo y la renta neta ajustada del pagador, que selecciona una de quince filas. La primera fila es el mínimo legal; las demás valen del 105 al 200 % de él. Después se imputa la prestación por hijo, por mitad si es menor | El Oberlandesgericht de Düsseldorf, tras coordinarse con todas las audiencias regionales, en principio con efecto desde el 1 de enero. La primera fila la fija un reglamento federal en su propio ciclo bienal: el suelo y los escalones pueden moverse en fechas distintas |
| España — proporcionalidad, con tablas orientadoras | El artículo 146 del Código Civil: el caudal de quien da y las necesidades de quien recibe, sin nada más prescriptivo. Las tablas orientadoras del CGPJ añadían una pensión base construida sobre ambos ingresos y el número de hijos, corregida por índices de comunidad autónoma y de tamaño del municipio | El Consejo General del Poder Judicial. A la fecha de redacción su página indica que el apartado se encuentra en proceso de revisión y actualización y que no hay información disponible: no existe, pues, tabla vigente que citar, y quien cita una cita una versión retirada |
| Italia — artículo 337-ter del Código Civil | Cinco criterios nombrados: las necesidades actuales del hijo, el nivel de vida del que gozaba conviviendo con ambos, el tiempo con cada uno, los recursos económicos de ambos y el valor económico de las tareas domésticas y de cuidado asumidas | Nadie publica un baremo. Algunos tribunales difunden guías internas, pero el documento operativo es la sentencia, que debe motivar sobre los cinco criterios: por eso la prueba del gasto real pesa más que cualquier tabla |
| Portugal — proporcionalidad más garantía estatal | El artículo 2004 del Código Civil portugués: los medios de quien debe prestarlos y la necesidad de quien debe recibirlos. El artículo 1905 sitúa la cifra en el acuerdo o la sentencia sobre responsabilidades parentales, y su párrafo segundo la prolonga más allá de la mayoría mientras siga la formación | Los tribunales, caso por caso. Lo cuantificado es la red: el Fundo de Garantia de Alimentos Devidos a Menores paga en lugar del progenitor incumplidor, con tope por hijo y condición de recursos, ambos expresados en unidades del Indexante dos Apoios Sociais, que se revaloriza |
Preguntas frecuentes
- ¿La custodia compartida significa que nadie paga pensión?
- No, y es el malentendido más frecuente. El tiempo igual elimina la mayor parte de la transferencia pero no toda cuando las rentas difieren, porque el nivel de vida del hijo no debería depender de en qué casa está esta semana. El artículo 146 sigue exigiendo proporcionalidad al caudal de cada uno, y por eso los tribunales fijan pensiones en custodia compartida cuando hay desequilibrio de ingresos. El tiempo y el dinero son dos variables distintas, y solo una de ellas se ha igualado.
- ¿Qué ingreso cuenta: bruto, neto u otra cosa?
- Depende del sistema y la diferencia es grande. Las fórmulas estadounidenses parten de un «neto» definido que suma todos los ingresos de todas las fuentes y resta una lista concreta de deducciones: no es el bruto ni lo que se cobra. La tabla francesa usa el ingreso realmente percibido. La tabla alemana usa una renta neta ajustada de la que ya se han descontado gastos profesionales y ciertas cargas antes de buscar la fila. En todos los casos la palabra clave es «definido»: la cifra sale de una lista del manual, no de una nómina, y equivocar la base falsea el resultado más de lo que pensabas discutir.
- ¿Se sigue pagando después de que el hijo cumpla dieciocho?
- Muy a menudo sí, y la mayoría de edad rara vez es el interruptor que la gente espera. En casi todos los sistemas la obligación sigue a la formación y a la autonomía, no a un cumpleaños. El artículo 93 del Código Civil español ordena al juez fijar los alimentos de los hijos mayores o emancipados que convivan en el domicilio familiar y carezcan de ingresos propios, conforme a los artículos 142 y siguientes. La tabla alemana tiene una cuarta columna para los mayores de dieciocho y fija una necesidad aparte para el estudiante que no vive con sus padres, hoy 990 € al mes con hasta 440 € de alquiler, y advierte que no incluye ni cuotas de seguro médico ni tasas académicas.
- ¿Podemos pactar la cifra entre nosotros y ya está?
- Podéis pactarla, y en todos los sistemas citados el acuerdo es la vía normal y preferida — pero un acuerdo no aprobado, homologado o inscrito en la forma que exige vuestro derecho normalmente no es ejecutable, y lo inejecutable es justo la propiedad que no quieres en una promesa que debe durar quince años. Dos cautelas más. Primera: casi todos los sistemas impiden que los padres renuncien al mínimo debido al hijo, así que un acuerdo muy por debajo del suelo puede sencillamente no sostenerse. Segunda: escribid a la vez el mecanismo de revisión — qué pasa si cambian las rentas, si el hijo cambia de colegio, si cambia el régimen de convivencia. El pleito más barato es el que el convenio ya había resuelto.
- La calculadora usa un solo estado de EE. UU. ¿Me sirve de algo?
- Sirve como modelo del mecanismo, no como respuesta a tu caso. Se eligió Michigan porque su baremo se publica en forma de ecuaciones y no de tabla de seiscientas filas: las cuotas de renta, el ajuste por tiempo y el reparto de complementos pueden implementarse exactamente en vez de aproximarse, lo que hace visibles las sensibilidades. Úsalo para ver cuánto vale una pernocta más, cómo se aplana la obligación conjunta al subir la renta y qué peso tienen los complementos en el total. Después lleva esas preguntas, no esas cifras, al criterio que de verdad gobierna tu expediente.
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Este artículo es explicativo. Muestra cómo funciona un cálculo y qué cambia el resultado; no es asesoramiento financiero, fiscal, jurídico ni de inversión, no sabe nada de tus ingresos, tu sentencia, tu familia ni tu vida laboral, y no puede decirte qué firmar ni qué reclamar. Las reglas de concesión de crédito, los baremos de pensiones, las tasas académicas, los límites de aportación y las fórmulas de jubilación difieren por país y se revisan casi todos los años, así que cada regla descrita abajo debe comprobarse en el texto vigente antes de confiar en ella. Cada importe es una hipótesis declarada, no una previsión ni un presupuesto. Mete tus propias cifras en la calculadora y consulta a un profesional regulado antes de comprometer dinero o aceptar un acuerdo.
Fuentes
- Michigan Courts — 2025 Michigan Child Support Formula Manual — §3.02 base support equations, §3.03(A)(2) parental time offset, §3.04–3.06 medical and child-care allocation
- Ministère de la justice — Justice.fr — Barème des pensions alimentaires : taux par enfant selon l'amplitude du droit de visite, appliqués au revenu du débiteur après déduction du minimum vital
- Bundesministerium der Justiz — Gesetze im Internet — § 1612a BGB (Mindestunterhalt : 87 / 100 / 117 % des sächlichen Existenzminimums) et § 1 Mindestunterhaltsverordnung (486 / 558 / 653 € ab 1. Januar 2026)
- Oberlandesgericht Düsseldorf — Düsseldorfer Tabelle, Stand 1. Januar 2026 — fünfzehn Einkommensgruppen, Bedarfskontrollbeträge, Selbstbehalte
- Bundesministerium der Justiz — Gesetze im Internet — § 1612b BGB (Anrechnung des Kindergeldes), § 66 EStG (Kindergeld 259 €) und § 2 Unterhaltsvorschussgesetz (Leistung = Mindestunterhalt abzüglich des Kindergeldes für ein erstes Kind)
- Consejo General del Poder Judicial — Cálculo de pensiones alimenticias — tablas orientadoras (apartado en proceso de revisión y actualización, sin información disponible)
- Boletín Oficial del Estado — Código Civil español, arts. 93, 142, 146 y 147 — proporcionalidad de los alimentos y competencia del juez para fijar la contribución de cada progenitor
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