¿Cuánto falta para estar sobrio? La eliminación de orden cero, explicada
Publicado el 31/3/2026 · 17 min de lectura · Calculadoras de salud
Sofia Nunes — Redactora de Salud y Bienestar en OneKitly
Nutrición · Hidratación
Verificado con 6 fuentes
El alcohol se elimina con cinética de orden cero: el hígado retira una cantidad aproximadamente constante por hora, sea cual sea la concentración en sangre. La cafeína, en cambio, es de primer orden — una fracción constante por hora — y esa única diferencia lo gobierna todo. La relación de Widmark de 1932 da la concentración de partida: la alcoholemia es igual a los gramos de etanol bebidos divididos por el peso en kilogramos multiplicado por un factor de distribución, que Widmark midió en 0,68 en hombres y 0,55 en mujeres. Un hombre de 80 kg que bebe cuatro unidades de 10 g ingiere 40 g de etanol, con un pico de unos 0,735 g/l; una mujer de 60 kg que bebe esas mismas cuatro llega a unos 1,212 g/l, porque el mismo alcohol se reparte en menos agua corporal. Después se resta la velocidad de eliminación multiplicada por el tiempo. Una revisión forense de la literatura sitúa esa velocidad entre 0,10 y 0,35 g/l por hora, con 0,15 como media poblacional razonable. A 0,15 g/l/h el hombre baja de 0,5 g/l en 1 h 34 y llega a cero en 4 h 54; la mujer necesita 4 h 45 y 8 h 05. Doblar las copas dobla exactamente ambos tiempos, porque la velocidad no cambia. Nada lo acelera: café, ducha fría y comida después del hecho dejan la velocidad intacta.
El alcohol abandona el organismo a una masa aproximadamente constante por hora, sea cual sea la concentración. Esa única propiedad — eliminación de orden cero, a diferencia de la decadencia exponencial de la cafeína — explica por qué doblar la dosis dobla el tiempo, por qué nada lo acelera y por qué toda estimación lleva un amplio margen de error. Con la relación de Widmark desarrollada y el límite legal de cada mercado enunciado por separado.
Orden cero: una masa constante por hora, no una fracción constante
La mayoría de los fármacos abandonan el organismo con cinética de primer orden: desaparece una proporción constante de lo presente por unidad de tiempo, lo que produce la curva exponencial familiar y la no menos familiar semivida. El alcohol no, porque la enzima que hace casi todo el trabajo — la alcohol deshidrogenasa hepática — está saturada a casi cualquier concentración que una persona pueda alcanzar. Una vez que todas las moléculas de enzima están ocupadas, añadir sustrato no puede acelerar la reacción. El sistema funciona a tope bajo su techo, y ese techo es una cantidad fija de etanol por hora.
La consecuencia merece decirse dos veces, de lo contraintuitiva que resulta frente a todo lo demás en un botiquín. El alcohol no tiene semivida. No hay dosis tan pequeña que se elimine en minutos ni dosis tan grande que la eliminación acelere para seguirle el ritmo. La curva es una recta descendente. Doblar la cantidad bebida dobla por tanto el tiempo necesario: cuatro unidades en un hombre de 80 kg tardan 4 h 54 en llegar a cero a velocidad media, y ocho unidades 9 h 48. Compáralo con el artículo sobre la cafeína de esta sección, donde doblar la dosis añade una semivida — cinco horas — sea cual sea la dosis de partida. Son dos formas de problema completamente distintas, y las intuiciones de una no se transfieren a la otra.
La relación de Widmark y los dos números que contiene
Erik Widmark dejó la aritmética por escrito en 1932, y los laboratorios forenses la siguen usando. La concentración es igual a la dosis dividida por el producto del peso corporal y un factor de distribución, menos la velocidad de eliminación multiplicada por el tiempo transcurrido. La dosis es la masa de etanol bebida, cuyo cálculo explica el artículo sobre la bebida estándar de esta sección. El factor de distribución, que suele escribirse r, recoge que el alcohol se reparte por el agua corporal y no por el cuerpo entero: Widmark lo midió en treinta sujetos y halló 0,68 ± 0,085 en veinte varones y 0,55 ± 0,055 en diez mujeres. La diferencia entre sexos es una diferencia de composición corporal — más masa magra significa más agua y por tanto más volumen para el mismo alcohol — y no una diferencia de hígado.
Desarrollémoslo. Un hombre de 80 kg que bebe cuatro unidades de diez gramos ingiere 40 g, así que su pico es 40 ÷ (0,68 × 80) = 0,735 g por litro. Una mujer de 60 kg que bebe esas mismas cuatro unidades llega a 40 ÷ (0,55 × 60) = 1,212 g por litro — un 65 % más con las mismas copas. Eso es lo más útil que dice la fórmula, y explica que rondas idénticas produzcan estados muy distintos. Dos salvedades sobre ese pico. Supone que toda la dosis se absorbe de golpe y sin eliminación mientras se bebe, lo que sobrestima un pico real repartido a lo largo de una noche. Y las desviaciones típicas de Widmark sobre r son amplias: rehaz el caso del hombre con 0,595 y con 0,765 en lugar de 0,68 y el pico se mueve entre 0,840 y 0,654 g/l, que es la diferencia entre necesitar 2 h 16 y 1 h 01 para bajar de 0,5.
Hay una sutileza de unidades que conviene señalar, porque aparece en la literatura y despista. La concentración de Widmark está estrictamente en gramos por kilogramo de sangre; la sangre tiene una densidad de unos 1,055 kg por litro, así que la conversión a gramos por litro multiplica por 1,055. Algunas formas publicadas llevan la corrección y otras no, lo que supone una diferencia sistemática del 5,5 % entre dos calculadoras que ambas parecen correctas. Todas las cifras de este artículo se expresan en gramos por litro, según el convenio que usa el límite del mercado correspondiente.
La velocidad, y cuánto varía
Alan Wayne Jones revisó la literatura sobre la velocidad de eliminación para Forensic Science International en 2010, y sus cifras son las que hay que usar. El rango fisiológico va de 0,10 a 0,35 g por litro y hora. Dentro de él: beber en ayunas tiende a dar de 0,10 a 0,15; los sujetos no en ayunas suelen caer entre 0,15 y 0,20; 0,15 sigue siendo una buena media poblacional en bebedores moderados, mientras que 0,19 encaja mejor con los conductores interceptados, muchos de ellos grandes bebedores; y en personas alcohólicas en desintoxicación, con el sistema enzimático microsomal inducido, la velocidad puede alcanzar 0,25 a 0,35.
Es un factor tres entre personas corrientes, y se propaga directamente a cualquier estimación de tiempo. Toma a la mujer de 60 kg en su pico de 1,212 g/l. A 0,10 g/l por hora baja de 0,5 tras 7 h 07. A 0,15 necesita 4 h 45. A 0,20 necesita 3 h 34. Mismo cuerpo, mismas copas, tres horas y media de desacuerdo, y ninguna manera de saber de antemano cuál se aplica a una noche concreta. Por eso una calculadora de sobriedad solo puede dar un intervalo, y por eso ese intervalo debe leerse como la cota inferior de una decisión y no como la decisión.
Para ser completos, los tiempos calculados a la velocidad media de 0,15 g/l por hora. El hombre de 80 kg con cuatro unidades: por debajo de 0,5 g/l tras 1 h 34, por debajo de 0,2 tras 3 h 34, a cero tras 4 h 54. La mujer de 60 kg con esas mismas cuatro: 4 h 45, 6 h 45, 8 h 05. El hombre de 80 kg con ocho unidades: 6 h 28, 8 h 28, 9 h 48 — fíjate en que la última cifra es exactamente el doble de la de cuatro unidades, que es la propiedad de orden cero hecha visible.
Nada lo acelera, y he aquí por qué
Como la enzima ya está saturada, la velocidad la fija lo rápido que el hígado pueda regenerar su cofactor y procesar lo que tiene, y nada de lo que hagas en la mesa cambia eso. El café es la creencia más extendida y la más peligrosa. La cafeína antagoniza los receptores de adenosina, lo que devuelve el estado de alerta subjetivo; no toca la alcohol deshidrogenasa, no cambia la velocidad de eliminación y no retira un solo gramo de etanol de la sangre. El resultado es una persona que se siente bastante más capaz de lo que es — lo cual es peor que sentirse borracho, porque sentirse borracho al menos desanima a conducir.
La misma lógica liquida el resto del folclore. Una ducha fría eleva el estado de alerta por reacción de sobresalto y no cambia nada químicamente. El ejercicio y el sudor eliminan una fracción despreciable: la abrumadora mayoría del etanol se metaboliza en el hígado, y solo un pequeño porcentaje sale inalterado en aire espirado, orina y sudor. El aire fresco, vomitar cuando la absorción ya está completa y las bebidas energéticas están en la misma categoría. La comida es el único elemento de la lista que hace algo, y solo si el orden es el correcto: comer antes o durante la ingesta enlentece el vaciado gástrico y por tanto la absorción, lo que baja el pico. Comer cuando el alcohol ya está en la sangre no acelera en absoluto su eliminación.
Seis mercados, seis maneras de escribir la misma idea
La tabla de arriba da el límite de cada mercado en sus propias unidades, porque esas unidades no son intercambiables y las conversiones entre ellas no son universales. Las normas estadounidenses definen la infracción en gramos por 100 ml de sangre y, de forma equivalente, en gramos por 210 litros de aire espirado — una relación aire/sangre de 2.100:1 escrita en la ley. Francia, España y Alemania trabajan sobre una relación de 1:2.000, y por eso 0,5 g por litro de sangre corresponde a 0,25 mg por litro de aire espirado en los tres. Portugal es la excepción interesante: el artículo 81 de su Código da Estrada fija la conversión en 1 mg por litro de aire espirado igual a 2,3 gramos por litro de sangre, de modo que el equivalente portugués en aire de un límite de 0,5 g/l son 0,217 mg/l y no 0,25.
Los límites reducidos importan más que los generales, porque alcanzan precisamente a quienes leerán una página como esta. Italia y Alemania bajan a cero para conductores jóvenes y recién titulados: en Italia por el artículo 186-bis para menores de 21 años, en sus tres primeros años de permiso o conduciendo profesionalmente; en Alemania por el §24c StVG para menores de 21 años o dentro del periodo de prueba de dos años. Francia baja a 0,2 g/l para permisos en periodo de prueba y para conductores de autobús y autocar, Portugal a 0,2 g/l para el régimen probatorio de tres años y una larga lista de categorías profesionales, España a 0,3 g/l para conductores noveles y profesionales. En Estados Unidos el límite federal para profesionales es 0,04 y cada estado fija 0,02 o menos para menores de 21 años. Y Alemania añade algo que los demás no tienen: 0,3 por mil ya es punible si la conducción es anómala o hay accidente, de modo que la cifra de 0,5 es un techo y no un refugio.
Dos advertencias finales en el plano legal. Los límites cambian — en varios de estos países se debaten con regularidad propuestas para bajar los umbrales generales —, así que comprueba la norma vigente en el país en el que realmente conduces, no la que aprendiste. Y un límite legal no es un umbral de seguridad: el deterioro medible del tiempo de reacción, del mantenimiento de trayectoria y de la atención dividida empieza muy por debajo de todas las cifras de esa tabla, y por eso existen los límites reducidos para conductores noveles.
Por qué ninguna calculadora puede autorizarte a conducir
Suma los márgenes de error de este artículo. La velocidad de eliminación varía el triple entre personas corrientes. El factor de distribución lleva una desviación típica que mueve un pico más de un 10 % en cualquier dirección. La dosis depende de servicios habitualmente más generosos que la bebida estándar nominal. La absorción depende de qué comiste y cuándo. A eso se suma que el pico de Widmark supone absorción instantánea: una curva real es más baja y más tardía que el cálculo. Nada de esa incertidumbre se resuelve con los datos que un formulario web puede recoger, y los errores no se compensan — se acumulan en la dirección en la que apunten.
Así que el uso honesto de una calculadora de sobriedad es estrecho. Es una buena manera de ver la forma del asunto: que una noche cargada ocupa casi toda una noche, que la misma ronda cae muy distinto sobre dos cuerpos, que el reloj no corre más deprisa porque tú quieras. No es una manera de decidir si conducir, y ninguna versión responsable de esta herramienta pretende lo contrario. Si has bebido, la decisión se tomó cuando se sirvió la primera copa, y la respuesta es volver a casa de otro modo.
| Mercado | Límite general | Equivalente en aire espirado | Límite reducido o cero, y a quién cubre |
|---|---|---|---|
| Estados Unidos | 0,08 g por 100 ml de sangre (0,08 % BAC) en todos los estados salvo Utah, en 0,05 desde el 30 de diciembre de 2018 | 0,08 g por 210 l de aire espirado — las normas definen ambos, con una relación aire/sangre de 2.100:1 | 0,04 para conductores profesionales (norma federal); 0,02 o menos para menores de 21 años en todos los estados |
| Francia | 0,5 g por litro de sangre | 0,25 mg por litro de aire espirado (conversión 1:2.000) | 0,2 g/l (0,10 mg/l) para permisos en periodo de prueba, conductores de autobús y autocar, y permisos restringidos a vehículo con alcolock |
| España | 0,5 g por litro de sangre | 0,25 mg por litro de aire espirado | 0,3 g/l (0,15 mg/l) para conductores noveles según el reglamento de circulación, y para conductores profesionales |
| Portugal | 0,5 g por litro de sangre (artículo 81 del Código da Estrada) | La ley convierte 1 mg/l de aire espirado en 2,3 g/l de sangre, así que 0,5 g/l son 0,217 mg/l — una relación distinta de la de Francia, España y Alemania | 0,2 g/l para conductores en régimen probatorio de tres años y para conductores de vehículos de emergencia, transporte escolar, taxi, VTC y vehículos pesados |
| Alemania | 0,5 por mil de sangre (§24a StVG) | 0,25 mg por litro de aire espirado | 0,3 por mil ya es punible si la conducción es anómala o hay accidente; 0,0 para menores de 21 años y durante los dos años de periodo de prueba (§24c StVG) |
| Italia | 0,5 g por litro de sangre (art. 186 del Codice della Strada) | Los etilómetros de carretera dan el resultado en g/l de equivalente sanguíneo | Cero para menores de 21 años, para los tres primeros años tras obtener el permiso, y para conductores profesionales (art. 186-bis) |
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto se tarda en estar sobrio tras cuatro copas?
- A una velocidad de eliminación media, un hombre de 80 kg que ha bebido cuatro unidades de 10 g llega a cero unas 4 h 54 después de su pico, y baja de 0,5 g/l tras unas 1 h 34. Una mujer de 60 kg que bebe esas mismas cuatro necesita unas 8 h 05 para llegar a cero y 4 h 45 para bajar de 0,5 g/l. Son estimaciones puntuales de una fórmula con márgenes de error amplios: solo la velocidad de eliminación varía el triple entre personas, así que la cifra real de una noche concreta puede ser bastante mayor. Tómalas como ilustración, no como luz verde.
- ¿El café te devuelve la sobriedad?
- No. La cafeína bloquea los receptores de adenosina, lo que devuelve el estado de alerta subjetivo; no tiene ningún efecto sobre la alcohol deshidrogenasa y no cambia en nada la velocidad de eliminación. Tu alcoholemia en un minuto dado es exactamente la que habría sido sin el café. Lo peligroso es el desajuste: quien se siente despejado y sigue estando deteriorado es más propenso a conducir que quien se siente borracho. El mismo razonamiento vale para la ducha fría, el aire fresco, el ejercicio y las bebidas energéticas.
- ¿Por qué la misma ronda afecta tan distinto a dos personas?
- Sobre todo el agua corporal. El alcohol se reparte por el agua corporal y no por el cuerpo entero, así que los mismos gramos alcanzan una concentración mayor en una persona más pequeña o con menos masa magra. El factor de distribución de Widmark recoge esto: 0,68 en varones y 0,55 en mujeres en sus mediciones originales. Al desarrollar los números, una mujer de 60 kg alcanza un pico un 65 % más alto que un hombre de 80 kg con copas idénticas. A eso se suma la variación al triple de la velocidad de eliminación, y encima el tamaño del servicio real, habitualmente mayor que la bebida estándar nominal.
- ¿Puedo seguir por encima del límite a la mañana siguiente?
- Con facilidad, y este es el caso en que la aritmética más sirve. Como la eliminación es de orden cero, una noche cargada simplemente ocupa un número fijo de horas, y ninguna cantidad de sueño lo acorta. Un hombre de 80 kg que bebió ocho unidades de diez gramos necesita unas 6 h 28 para bajar de 0,5 g/l y 9 h 48 para llegar a cero a velocidad media — y bastante más en el extremo lento del rango publicado. Quien dejó de beber a las dos de la madrugada puede estar por encima del límite a las nueve. Y si el mercado en el que estás aplica un límite cero o de 0,2 g/l a los conductores noveles, el margen es aún menor.
- ¿Por qué el límite legal se escribe distinto en cada país?
- Porque cada sistema jurídico eligió una unidad y una conversión aire/sangre y las escribió en la ley. Las normas estadounidenses usan gramos por 100 ml de sangre o por 210 litros de aire espirado, una relación 2.100:1. Francia, España y Alemania usan una relación 1:2.000, así que 0,5 g/l de sangre son 0,25 mg/l de aire en los tres, y Alemania escribe la cifra sanguínea como 0,5 por mil. El Código da Estrada portugués fija 1 mg/l de aire como 2,3 g/l de sangre, lo que da un equivalente en aire de 0,217 mg/l. Los números son parecidos, los convenios no son idénticos, y una medida en aire legal en un país no lo es automáticamente en el siguiente.
- ¿Hay un nivel en el que el alcohol no afecte nada a la conducción?
- Ninguna autoridad sanitaria ni de seguridad vial afirma que exista. Aparecen efectos medibles sobre el tiempo de reacción, el mantenimiento de trayectoria y la atención dividida muy por debajo de todos los límites legales de la tabla anterior, y por eso mismo tantos países imponen límites de cero o casi cero a conductores noveles y profesionales, y por eso Alemania ya puede sancionar 0,3 por mil si la conducción es anómala. Un umbral legal es una línea de aplicación trazada por razones prácticas, no un punto por debajo del cual el alcohol deje de hacer nada. Si piensas conducir, la cifra útil es ninguna.
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Este artículo explica cómo se calcula la eliminación del alcohol. No es consejo médico ni jurídico, y nada de lo que contiene es una decisión de aptitud para conducir. Cada cifra es una estimación poblacional: la velocidad de eliminación varía al menos el triple entre individuos, el factor de distribución de Widmark varía con la composición corporal, y la comida, la medicación, la enfermedad y el cansancio cambian el cuadro. Ninguna calculadora — la nuestra incluida — puede decirte que estás por debajo de un límite legal o en condiciones de conducir, y el deterioro empieza muy por debajo de todos los límites aquí citados. Si has bebido, no conduzcas: organiza otra forma de volver. Y si bebes a diario y en cantidad, no lo dejes de golpe por tu cuenta: la abstinencia puede ser peligrosa y debe supervisarse médicamente.
Fuentes
- Forensic Science International (Jones AW, 2010) — Evidence-based survey of the elimination rates of ethanol from blood with applications in forensic casework
- Widmark EMP (1932; English translation 1981) — Principles and Applications of Medicolegal Alcohol Determination — the original r values of 0.68 (men) and 0.55 (women)
- National Highway Traffic Safety Administration — Countermeasures That Work — Lower BAC Limits (0.08 per se, Utah 0.05, 0.04 commercial, under-21 limits)
- Service-Public (France) — Alcool au volant — 0,5 g/L, 0,25 mg/L, and the 0,2 g/L probationary rate
- Segurança Rodoviária (Portugal) — Código da Estrada, artigo 81.º — taxas de álcool e a conversão 1 mg/L de ar expirado = 2,3 g/L de sangue
- Brocardi (Italy) — Codice della Strada, art. 186-bis — tolleranza zero per neopatentati, under 21 e conducenti professionali
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