Ir al contenido
OneKitly

El umbral de una actividad complementaria es una tasa, no un importe

Publicado el 16/7/2026 · 9 min de lectura · Herramientas de negocio

Camille Laurent

Camille LaurentRedactora de Finanzas en OneKitly

Fiscalidad · Finanzas personales

Verificado con 3 fuentes

Ver perfil
En resumen

Escribe bien la condición y la facturación desaparece de ella. Una actividad complementaria compensa cuando el ingreso por hora, tras costes directos y tras cotizaciones, supera lo que esa hora te valdría de otro modo. Ponlo en símbolos y las horas se cancelan a ambos lados, por eso ninguna cifra de facturación es nunca la respuesta: doblar las horas dobla el ingreso y dobla el coste, y la comparación cae exactamente en el mismo sitio. Con un 30 % de costes directos y un 25 % de cotizaciones, una hora de actividad conserva 52,5 céntimos de cada euro facturado: superar una alternativa de 10 euros la hora exige 19,0 euros de facturación por hora; superar 25 exige 47,6; superar 35 exige 66,7. Esos son los umbrales, y valen a ocho horas semanales igual que a treinta. Lo que la facturación sí indica es la escala necesaria para un compromiso dado: a ocho horas por semana, es decir 416 horas al año, igualar una alternativa de 25 euros supone unos 19 800 euros de ingresos — una empresa de verdad, no un complemento. Luego dos cosas tuercen la respuesta. El primer año carga horas de puesta en marcha que nadie factura: sesenta de ellas en ese mismo perfil bajan la tasa realizada de 25 euros a 21,85, un déficit del 13 % que llega justo cuando se decide si continuar. Y el valor alternativo no siempre es un salario. Si las horas salen del descanso, de la familia o de la tarde que habrías pasado sin facturar nada, la cifra honesta es baja y la actividad supera el umbral con holgura — que es la razón real por la que tantas parecen valer la pena mientras sobre el papel no son rentables. El umbral de régimen que convierte una actividad ocasional en declarada es otra cuestión, con otra respuesta, y este sitio le dedica su propio artículo.

Todo el mundo pregunta a partir de qué facturación una actividad complementaria empieza a compensar. La pregunta no tiene respuesta, porque el número que decide es lo que vale una hora tuya — y una vez que entra en el cálculo, el umbral deja de ser una suma para volverse una tasa por hora que no se mueve con el volumen.

Por qué la facturación se cancela

La condición que la gente cree estar comprobando es si el dinero que entra supera al que sale. Esa comparación casi siempre se gana, porque una actividad complementaria sin empleados ni local tiene muy poca salida — y por eso tantas parecen rentables y se sienten como un mal negocio. La condición que de verdad importa incluye un tercer término que nadie escribe: las horas, y lo que habrían producido de otro modo.

Una vez que está ahí, el álgebra hace algo útil. El ingreso es una tasa multiplicada por horas; la alternativa es otra tasa multiplicada por las mismas horas. Divide ambos lados entre las horas y desaparecen. Queda una comparación de dos tasas, y ninguna cifra de facturación aparece en ella. No es un truco de modelado: es la razón por la que la pregunta «¿a partir de qué facturación?» nunca ha tenido respuesta satisfactoria ni la tendrá.

Lo que una hora conserva de lo que factura

Dos deducciones separan un euro facturado de uno conservado, y se componen en vez de sumarse. Los costes directos salen primero: materiales, la comisión de una plataforma, el coste marginal de entregar. Las cotizaciones y el impuesto se aplican después a lo que queda. Con un 30 % de costes directos y un 25 % sobre el margen, un euro facturado conserva 52,5 céntimos, y la tarifa necesaria es el valor alternativo dividido por esa fracción.

Lo que el primer año le hace a la respuesta

Las horas de puesta en marcha son reales y nadie las factura: darse de alta, aprender la plataforma, hacer las primeras muestras, redactar las condiciones, los dos clientes que costaron una larga conversación y no compraron nada. En el perfil anterior, sesenta de esas horas en un primer año de 416 facturables bajan la tasa realizada de 25 euros a 21,85 — un déficit del 13 % que cae justo cuando se decide si la cosa merece continuar. Juzgar la actividad por su primer año es juzgarla en su peor momento, y abandonarla ahí es la forma más común en que un negocio viable termina.

El valor alternativo no siempre es un salario

Aquí el cálculo se vuelve personal más que contable. Si las horas habrían sido horas extra a una tarifa conocida, o un segundo turno que realmente podías haber tomado, el valor alternativo es esa tarifa y la comparación es tajante. Si vienen de una tarde que habrías pasado sin facturar nada, la cifra honesta ronda el cero y casi cualquier actividad supera el umbral — no es autoengaño, es la respuesta correcta a la pregunta que de verdad se está haciendo.

El único valor que nunca es cero es el descanso. Las horas quitadas al sueño son prestadas, no gratuitas, y la devolución aparece en el empleo principal, que suele ser de donde viene el dinero de verdad. Una actividad que solo supera el umbral canibalizando lo que paga todo lo demás no lo ha superado.

El umbral de régimen es otra cuestión

Hay un segundo umbral en este asunto y no es el mismo. Cada país fija un nivel de actividad por encima del cual una venta ocasional se convierte en un negocio declarado, con alta, cotizaciones y a menudo impuesto sobre el valor añadido. Ese umbral sí es un importe real, lo fija un instrumento, y cruzarlo cambia la aritmética anterior al cambiar la tasa de deducción. Este sitio le dedica su propio artículo, porque responde a una pregunta jurídica y no económica — y confundir ambas explica que se diga de una actividad que «no merece declararse» cuando se quiere decir que no merece hacerse, o al revés.

Facturación necesaria por hora
Facturación por hora necesaria para igualar un valor alternativo dado, con 30 % de costes directos y 25 % sobre el margen — el umbral no se mueve con el número de horas
Tu hora valeFacturación necesaria por horaA 8 horas semanales (416 al año)Qué significa esa escala
10 euros19,0 eurosunos 7 900 euros al añoUn complemento real
15 euros28,6 eurosunos 11 900 euros al añoHace falta clientela regular
25 euros47,6 eurosunos 19 800 euros al añoUna empresa de verdad, no un complemento
35 euros66,7 eurosunos 27 700 euros al añoPregúntate si debe sustituir al empleo

Ejemplo calculado con nuestra herramienta

Calculadora de ROI de negocio paralelo

Datos

Ingresos
2400,00 €
Gastos corrientes
600,00 €
Horas invertidas
40
Coste inicial (opcional)
1000,00 €
Tarifa horaria del empleo (opcional)
28,00 €

Resultado

Beneficio
1800,00 €
ROI
112,5 %
Tu tarifa por hora
45,00 €
vs empleo (por hora)
17,00 €

Estas cifras las produce la calculadora de abajo, no se escriben a mano — se recalculan cada vez que la herramienta cambia.

Rehacerlo con tus cifras

Preguntas frecuentes

¿Entonces no hay ninguna cifra de facturación?
La hay, pero es un resultado y no una prueba. Una vez fijadas las horas que estás dispuesto a dar y la tarifa que tu hora debe superar, la facturación necesaria se deduce — y suele ser mayor de lo que se espera, que es lo útil. Ocho horas semanales frente a una alternativa de 25 euros dan unos 19 800 euros al año. Lo que no puedes hacer es partir de una cifra de facturación y concluir algo, porque la misma cifra en el doble de horas es la mitad de buen negocio.
¿Qué debo tomar como valor de mi hora?
El mejor uso disponible de esa hora concreta, no tu salario dividido entre las horas de trabajo. Un sábado por la mañana no es una hora de tu empleo y no se la puedes vender a tu jefe, así que tu tarifa horaria es la cifra equivocada salvo que haya horas extra realmente disponibles. Pregúntate más bien qué habrías hecho y cuánto valía: un segundo encargo rechazado tiene precio, un lunes descansado tiene un precio que puedes estimar por lo que pierde tu trabajo principal sin él, y una tarde ante una pantalla tiene un precio cercano a cero.
¿Cambia la respuesta cuando la actividad crece?
La condición de tasa no, pero tres de sus entradas sí. Los costes directos suelen bajar como porcentaje de la facturación con el volumen, lo que baja la tarifa necesaria. Las cotizaciones suben a menudo en porcentaje, porque los regímenes pensados para actividad pequeña dejan paso a los ordinarios, lo que la sube. Y el valor alternativo de las horas aumenta, porque pasado cierto compromiso las horas dejan de salir de tardes libres y salen del empleo principal. Esos tres se mueven en direcciones distintas, y por eso una actividad puede pasar la prueba a pequeña escala, fallarla en medio y volver a pasarla como ocupación completa.
¿Cómo cuento las horas con honestidad?
Cuenta todas las horas que la actividad provoca, no las dedicadas a producir. Las horas de producción son las que la gente cuenta y suelen ser minoría: presupuestar, facturar, reclamar el pago, comprar material, empaquetar, responder a quien nunca compra, la declaración de fin de año. Registrar con honestidad un solo mes normal basta — la mayoría descubre un total entre un tercio y el doble de lo que suponía, y casi nunca a la baja.
La actividad no pasa la prueba pero me gusta. ¿Está mal?
No, y la aritmética no es un argumento en contra. Lo que el cálculo te da es el precio del disfrute, expresado por hora, que es algo mucho mejor de saber que una vaga sensación de que debería costearse solo. Una actividad que rinde 12 euros la hora frente a una alternativa de 25 te cuesta 13 euros la hora — y muchas cosas valen eso. El fallo que este artículo existe para evitar es el contrario: creer que compensa, crecer sobre esa creencia, y descubrirlo cuando las horas ya salen de algún sitio que importaba.

Artículos que podrían interesarte

Todas las guías
ComparativaAsalariado o autónomo: la tarifa diaria que de verdad sustituye tu sueldoTodo el mundo hace este cálculo hacia delante, de la tarifa al ingreso. Al revés, del sueldo a la tarifa, sale un número mucho mayor: con las cifras francesas de 2026, 2,29 veces la respuesta a la que se llega dividiendo. Aquí está la aritmética, con cada resta nombrada, en Francia, Alemania y España.TutorialCómo fijar una tarifa por hora freelance que de verdad te pagueFija una tarifa freelance a partir de tu sueldo objetivo, tus horas facturables reales y tus costes — para no cobrar de menos.ComparativaHacerlo tú o pagar a alguien: la tarifa por hora por encima de la cual delegar sale a cuentaLa regla habitual —delega siempre que ganes más por hora de lo que cuesta la ayuda— está mal, y mal de una forma que tiene fórmula. Dos umbrales, uno para una tarea doméstica y otro para una tarea profesional, y la razón entre ambos es exactamente uno partido por uno menos tu tipo marginal.TutorialDe la tarifa diaria al dinero en el banco: toda la cadena en Francia, Alemania e ItaliaUna tarifa diaria es un precio, no un ingreso. Entre la factura y el saldo del banco hay seis restas distintas, y en tres países europeos están ordenadas, topadas y pagadas de forma diferente. Aquí está toda la cadena con las cifras de 2026 que se pueden verificar y una nota honesta sobre las que no.GuíaHoras trabajadas y descansos: las dos preguntas que la aritmética no resuelveFin menos inicio menos descanso es la parte fácil. Si un descanso se paga y si cuenta como tiempo de trabajo son dos preguntas distintas con respuestas distintas según el país — más el redondeo, donde los registros de jornada fallan de verdad, y qué hace la herramienta con un turno que cruza medianoche.GuíaUna factura impagada: los intereses de demora que la ley ya te concedeNo necesitas una cláusula penal. Una directiva europea concede a todo acreedor empresarial un tipo de interés legal y una compensación fija por costes de cobro, debidos automáticamente, y una cláusula del contrato que intente excluirlos es nula o se presume abusiva. Aquí están los tipos vigentes y lo que producen en una factura real.

Herramientas relacionadas

Este artículo explica cómo funciona un cálculo y las reglas que lo rodean. No es asesoramiento fiscal, jurídico, contable, laboral ni financiero. Cada importe, tipo y umbral se indica con el año al que se aplica y la norma que lo fija, porque estas cifras se revisan: unas automáticamente cada 1 de enero, otras solo mediante una ley, y otras llevan veinte años sin moverse. Tu contrato, tu convenio, tu forma jurídica y tus propias cifras pueden desplazar mucho la respuesta, así que contrasta cualquier dato con la fuente citada y con un asesor cualificado antes de actuar.

Fuentes

¿Has detectado un error en este artículo?