Tres cuartas partes de una valoración vienen del año seis en adelante
Publicado el 30/10/2026 · 4 min de lectura · Calculadoras financieras
Camille Laurent — Redactora de Finanzas en OneKitly
Fiscalidad · Finanzas personales
Verificado con 2 fuentes
Tome el ejercicio clásico: cinco años de flujo de caja libre pasando de 12 a 21,5 M€, una tasa de descuento del 9 %, un crecimiento del 2 % después, 40 M€ de deuda neta y 25 millones de acciones. Los años previstos valen 63,0 M€ en dinero de hoy. El valor terminal — una fórmula única que hace las veces de todos los años posteriores al quinto — vale 203,6 M€ una vez descontado, o sea el 76,4 % de los 266,6 M€ de valor de empresa. Restada la deuda, la respuesta es 9,06 € por acción. Tres cuartas partes de esa cifra descansan en dos números que nadie ha estudiado: una tasa de crecimiento supuesta eterna y una tasa de descuento elegida por convención.
Una previsión a cinco años aporta 63 M€ de un valor de empresa de 267 M€. Los 204 M€ restantes son el valor terminal — la parte que nadie previó.
El valor terminal es una división por un número pequeño
La fórmula divide el flujo del último año por la tasa de descuento menos la de crecimiento. Con 9 % y 2 % el divisor vale 7 puntos; lleve el crecimiento al 3 % y baja a 6, o sea un denominador menor en un séptimo y por tanto un valor terminal un 17 % mayor. Esa sensibilidad no es un defecto de la hoja de cálculo de nadie, es lo que hace una división por una diferencia. Y la diferencia es pequeña precisamente porque una tasa de crecimiento a largo plazo sensata debe quedar por debajo de la de descuento — de lo contrario la fórmula devuelve un número negativo o infinito, y el modelo se rompe en vez de avisarle.
Qué hacer con un modelo tan sensible
No abandonarlo — la disciplina de poner por escrito la caja que un negocio producirá vale el ejercicio aun cuando la respuesta sea blanda. Lo que la sensibilidad condena es la cifra única. Haga correr el modelo sobre una rejilla de tasas e hipótesis de crecimiento y publique el rango: aquí va de 6,56 a 10,51 €, o sea un 60 % de diferencia entre dos esquinas plausibles. Una negociación llevada sobre ese rango es honesta; una llevada sobre 9,06 € pretende una precisión que la aritmética no puede sostener. Los analistas que presentan una estimación puntual y un precio objetivo suelen presentar el punto medio de un rango que eligieron no mostrar.
| Hipótesis | Valor por acción | Diferencia |
|---|---|---|
| Base: tasa 9 %, crecimiento 2 % | 9,06 € | — |
| Crecimiento 3 % en vez de 2 % | 10,51 € | +16 % |
| Crecimiento 0 % en vez de 2 % | 7,13 € | −21 % |
| Tasa 11 % en vez de 9 % | 6,56 € | −28 % |
Ejemplo calculado con nuestra herramienta
Calculadora DCF (flujo de caja descontado)
Datos
- Flujo de caja libre proyectado, uno por año
- 12, 14, 16.5
- Tasa de descuento (WACC)
- 8,1 %
- Tasa de crecimiento perpetuo tras la proyección
- 1,8 %
- Deuda neta (deuda menos caja)
- 20
- Acciones en circulación
- 1
Resultado
- Valor actual de los flujos proyectados
- 36,14 €
- Valor terminal (crecimiento de Gordon)
- 266,62 €
- Valor actual del valor terminal
- 211,06 €
- Parte de la valoración procedente del valor terminal
- 85,38 %
- Valor de empresa
- 247,21 €
- Valor del capital
- 227,21 €
- Valor por acción
- 227,21 €
Estas cifras las produce la calculadora de abajo, no se escriben a mano — se recalculan cada vez que la herramienta cambia.
Rehacerlo con tus cifras →Preguntas frecuentes
- ¿Una previsión más larga reduciría la parte terminal?
- Sí, y suele comprar menos honestidad de lo que parece. Extender a diez años traslada valor de la fórmula terminal a la previsión, pero los años añadidos son ellos mismos conjeturas, y conjeturar los años seis a diez no es manifiestamente mejor que una hipótesis de crecimiento que cubra el mismo período. Lo que de verdad reduce la parte terminal es un negocio cuyos flujos son visiblemente finitos — una mina, una patente, un arrendamiento — donde el modelo puede acabar en lugar de seguir sin fin. Para una empresa operativa corriente, una parte terminal alta es el reflejo honesto de una sociedad que se espera que siga existiendo.
- ¿Por qué restar la deuda neta al final?
- Porque los flujos descontados pertenecen a todos los que financiaron la empresa, prestamistas incluidos. El resultado del descuento es pues lo que vale la empresa entera, y los accionistas solo poseen lo que queda tras reembolsar a los prestamistas. Restar 40 M€ de deuda neta de 266,6 deja 226,6 M€ para los fondos propios, o sea 9,06 € entre 25 millones de acciones. Compensar la caja con la deuda refleja que la caja del balance podría devolver los préstamos mañana mismo — de ahí que una sociedad sentada sobre más caja que deuda tenga una deuda neta negativa que se suma al valor de los fondos propios en vez de restarse.
Artículos que podrían interesarte
Todas las guías →Herramientas relacionadas
Fuentes
¿Has detectado un error en este artículo?